Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas

miércoles, febrero 06, 2008

Más de un millón de ejemplares vendidos

1) Siempre me ha llamado la atención esa costumbre de poner en la portada de un libro o de un disco un aviso del estilo "más de x miles / millones de ejemplares vendidos". Es curiosa la lógica que subyace a esta estrategia comercial: si a miles, millones de personas les ha gustado esta obra, ¿cómo no le va a gustar a usted? Lo entendería si se tratara de vender una almohada, o una batería de cocina: en estos casos, un elevado número de compradores avala sin duda la calidad del producto; pero cuando se trata de algo tan personal como el gusto literario o musical, ¿qué sentido tiene apelar a razones cuantitativas? Lo curioso del asunto es que funciona: miles, millones de personas se lanzan a comprar ese libro o ese disco por el mero hecho de que miles, millones de personas ya lo han adquirido. Un simple acto de consumo se convierte en un medio de integración social, un mecanismo para sentirse aceptado en la masa.

2) En su expresión más noble, la literatura y la música nacen del individualismo absoluto, de la subjetividad más pura. Cuando, a través de la lectura o de la audición, la subjetividad del creador y la del receptor entran en contacto, se produce uno de los actos de comunicación más profundos y sinceros que se puedan dar. Esa y no otra es la magia que encierran estas formas de arte. El best-seller o el superventas subvierten esta magia, este acto de comunicación íntima: el autor renuncia voluntariamente a su propia subjetividad con objeto de alcanzar a una amplia masa, por definición impersonal e indiferenciada, de consumidores; el individuo receptor acepta diluir su subjetividad en la masa, renuncia a la posibilidad de explorar con cierta profundidad su propia personalidad y de elegir en consecuencia aquello que le pueda satisfacer, con tal de sentirse integrado en un amplio grupo social. Se produce entonces, a través de la lectura o de la audición, algo parecido a la comunicación, pero el sujeto ha desaparecido del juego: no existen en realidad emisor ni receptor, el mensaje es pura superficialidad: la nada se comunica con la nada a través de un artefacto (formalmente literario o musical) que no es sino la expresión absoluta del vacío.

3) El anterior razonamiento es atractivo, aunque notoriamente falaz. Incluso en el peor de los productos de éxito, el creador habrá volcado algo, por mínimo que sea, de su subjetividad, y el receptor siempre encontrará algún placer íntimo, todo lo banal que se quiera, en la lectura o la audición de la obra. No existe un best-seller o un superventas que sea una impostura absoluta. Si se consiguiera algo semejante, sería sin duda un fenómeno literario o musical de enorme interés.

4) Una cita de Auden, tomada de su ensayo "Leer" (incluido en el volumen "Los señores del límite"): "Suele ocurrir que gente que no debería incurrir en estos errores suele preguntar a un escritor o, al menos, a un poeta: "¿Para quién escribe usted?". Se trata, desde luego, de una pregunta necia, a la que sin embargo puedo dar una respuesta igualmente necia. De vez en cuando me topo con un libro que parece haber sido escrito especialmente para mí. Como un amante celoso, no quiero que nadie más sepa que existe. Tener un millón de estos lectores, ignorantes todos de la existencia de sus semejantes, ser leído con pasión y que nadie quiera confesarlo, es sin duda la ensoñación favorita del cualquier escritor."

domingo, enero 27, 2008

De mudanza

Terminando un libro y escribiendo artículos por las mañanas; montando muebles de Ikea y comprando sábanas por las tardes. Cientos de ideas en la recámara, a la espera de tiempos más tranquilos. Y mientras tanto, a la orilla del mar...

martes, enero 01, 2008

Chinese translation

Qué mejor manera de comenzar el año que con un pedacito de felicidad en forma de canción: Chinese translation, de M. Ward.



El video es una pequeña joya firmada por Joel Trussell y Eric Johnson. Lo encontré en Drawn!

jueves, diciembre 13, 2007

París

Se va yendo, lentamente, el otoño; tras de él queda un rastro agridulce: hubo momentos buenos, pero también muchas horas muertas y una pesada capa de melancolía que lo cubría todo. Si tuviera que rescatar una única cosa de todo lo sucedido en estos meses, me quedaría con los fines de semana pasados en París con mi querida Martita.


Me quedo con las cenas que preparaba Martita en su buhardilla de 10 metros cuadrados, y que me reconfortaban después de más de siete horas de autobús; pero también con los paseos nocturnos por Sant Germain, los escaparates de Le Marais, la pequeña librería española, las tartas de chocolate en Au Lys d'Argent, ese vino "luchador"...


Hago mías las palabras de Zach Condon, el cantante y alma del grupo Beirut: "Once we got there, we kept trying to go to other places, but we didn't feel like traveling so much as being in Paris".


... pero a esa sensación de viaje, de descubrimiento continuo, de lugar inagotable, hay que sumarle un aire de familiaridad, extrañamente acogedor.


Las fotos las pone Martita; la música, claro está, Beirut.

viernes, octubre 19, 2007

Love of Diagrams

A veces un par de guitarrazos afilados es todo lo que uno necesita para sentirse a gusto.

lunes, julio 16, 2007

Heartland

Acabó el curso de verano que un lejano día de enero decidí organizar junto con mi pequeña Martita, y que tantos quebraderos de cabeza nos ha traído desde entonces. La cosa ha culminado finalmente con una semana de agobios, de carreras, de falta de sueño; pero también de pequeñas satisfacciones, nuevos amigos y una renovada ilusión por el trabajo. Para compensar, un fin de semana dedicado exclusivamente a comer, dormir y pasear. Ahora toca la vuelta a la rutina, lo que incluye también, como no, la vuelta al blog, a las lecturas pendientes, a la música, a los proyectos infinitamente aplazados...

Es tarde. Cansancio y acumulación de pensamientos. De alguna forma, los últimos días marcan un punto de inflexión. Me invade un extraño sentimiento. Quizá se pueda definir como nostalgia, unida a una cierta sensación de empuje, de avance. Voy dejando algo atrás: a lo mejor es ese conjunto de miedos y temores al que me había acostumbrado demasiado, hasta el punto de convertirse en una parte inalienable de mi ser; avanzo, algo menos inseguro que ayer, hacia algún sitio difuso y resplandeciente. Acaso la paz dorada y la ingenua alegría de las viejas tardes de verano...

Las palabras no acuden en mi ayuda; recurramos a la música:

miércoles, junio 13, 2007

Celluloid dreams...

Una recomendación: sal a pasear a la caída de la tarde, sin rumbo fijo, mientras escuchas "Celluloid dreams in digital times", un sugerente cóctel de música ambiental electrónica y acústica sabiamente seleccionada por Aeioux. La ciudad cambia de textura, se ralentiza...


Aeioux es el sobrenombre de Stefan Lewandowski, o lo que es lo mismo: el 50% del muy recomendable sello británico Type y el responsable directo del excelente apartado gráfico del mismo. Aparte de diseñador y músico. También es el culpable de que la página de Type sea tan endemoniadamente bonita, y de que uno se pueda tirar un largo rato jugando a combinar las estaciones y los colores (en el menú de la izquierda, arriba). ¿Algo más? Sí: Stefan también tiene una más que interesante colección de fotos en flickr. Definitivamente, un sujeto odioso.

domingo, junio 10, 2007

Grandes momentos musicales del celuloide (III): Misirlou

Misirlou es recordada por muchos como la canción que abría Pulp Fiction: es difícil de olvidar el punteo hipnótico de la guitarra de Dick Dale explotando justo en el momento en que "Pumpkin" y "Honey Bunny" se deciden a asaltar el restaurante donde acaban de comer. Todo un acierto de Tarantino, especialista en crear pura iconografía pop combinando diálogos resultones, escenas impactantes y mucho, mucho tino a la hora de elegir la música.


Sin embargo, no es la primera película en la que aparece esta canción, por cierto, de origen griego y muy versionada a lo largo de la historia. En la película "A swingin' affair" de 1963 aparece el propio Dick Dale con sus Del Tones tocando su popular versión surf en directo. A destacar: la maravillosa habilidad del zurdo Dale con la guitarra, el baile desenfrenado de la rubia en primer plano y, sobre todo, la espectacular pachorra que exhiben todos y cada uno de los Del Tones. No sé si quedarme con el bajista o con el batería.

miércoles, mayo 30, 2007

Amor absoluto


Blonde Redhead - 23 - 23 (4AD, 2007)

domingo, febrero 25, 2007

Eurovisión pop

Parece que Morrisey no va a representar finalmente al Reino Unido en Eurovisión. Según los últimos rumores, el entrañable Moz no ha querido someterse a la humillación de tener que competir en un cutreprograma de televisión con los concursantes de la versión británica de Operación Triunfo. Lo positivo del asunto es que la opción de llevar al mítico cantante de los míticos Smiths queda abierta para el año que viene. Y aún hay más: Jarvis Cocker también se ha ofrecido a partipar en la antaño gloriosa fiesta de la música europea. Yeah.


La iniciativa de Morrisey ha supuesto un cierto revulsivo en el mundo de la canción euroligera, y no sólo en tierras bárbaras: en España ha surgido una loable campaña para mandar a hacer las europas al inimitable Nacho Vegas (no dejen de visitar la web). El alegre cantautor asturiano ha aceptado el reto de buena gana , aunque su participación tampoco será posible este año. En cualquier caso, parece que vuelve con fuerza el (para muchos) viejo sueño erótico de una Eurovisión indie. ¿Se imaginan? Peter Bjorn and John silbando por Suecia, Dominique A o Air presentando sus delicatessen musicales en representación de Francia, Ellen Alien poniendo la nota electrónica desde Alemania, Sigur Rós con sus paisajes sonoros helados desde Islandia...

lunes, febrero 19, 2007

ARCO makes me want to rock out!

¿Qué tienen que ver Eddie Argos, Banksy, Jean Dubuffet y el calvo de El Buscador? Probablemente nada. Pero esta noticia me sirve para unirlos a los cuatro en un post y quedarme tan pancho.

Vayamos por partes. El calvo de El Buscador emula a Banksy haciendo que una de sus reporteras cuele en ARCO un cuadro pintado por niños de tres años y luego interrogue a los visitantes de la muestra sobre la calidad de la obra. Las respuestas del público son, lógicamente, tan variopintas como absurdas en comparación con la realidad que subyace al propio cuadro. La obra en sí podría entrar dentro de la categoría del Art Brut, término acuñado por el artista francés Jean Dubuffet para denominar el arte creado por personas ajenas al mundo artístico (enfermos mentales, ancianos, niños, etc.). Y como Art Brut es también el nombre de un conocido grupo inglés (cuyo cantante y líder se llama Eddie Argos), y da la casualidad de que tienen una canción bastante simpática llamada Modern Art, pues qué mejor excusa para mencionarlos aquí.



Un par de notas apresuradas para la reflexión:

i) La jugarreta de El Buscador puede resultar para muchos un ataque pueril (nunca mejor dicho) contra el arte contemporáneo, fundamentado en el popular chascarrillo de "eso podría hacerlo un niño de tres años". Lo curioso es que nuestro amigo el calvo no es consciente de que su montaje televisivo bien podría constituir en sí mismo una obra de arte contemporáneo, combinando a la perfección la creatividad en estado puro de los niños con tácticas subversivas propias del "guerrilla art".

ii) La interpretación de una obra abstracta implica un alto grado de introspección y de subjetividad por parte del espectador, por tanto (marque las opciones que considere oportunas):

  1. el espectador se autoanaliza a través de la obra, no existiendo una interpretación universalmente válida, ni siquiera la que corresponde a la intención (o no-intención) originaria del autor
  2. el espectador "ve" lo que quiere ver, hay más de voluntad que de percepción en el proceso de interpretación
  3. el contexto influye de forma definitiva en la forma de percibir y valorar una obra
  4. el espectador es a veces (o a menudo, o siempre) muy poco honesto para consigo mismo

domingo, febrero 18, 2007

Grandes momentos musicales del celuloide (II): Blow up / The Yardbirds

No me canso de ver este fragmento de Blow up. Puede que sea porque la secuencia funciona como una mini historia en sí misma, casi como si fuera un video musical avant la lettre; o quizá sea la música de los Yardbirds, increíblemente potente cuando se ve en pantalla grande; genial la actitud proto-punk de Jeff Beck, magnífico el guitarreo de Jimmy Page; y luego está esa lección en vivo de estilismo sixties que es el público del concierto, y lo extraño de su comportamiento, de lo incomprensiblemente hierático a lo absurdamente histérico en un abrir y cerrar de ojos.



Si tienen la oportunidad de ver la película en el cine club o en el cine de verano, no se la pierdan. Ver esto en pantalla grande es como estar metido en el mismísimo concierto.

viernes, febrero 09, 2007

Grandes momentos musicales del celuloide (I): Jan Pehechan-Ho

La película original es Gumnaan, un producto 100% Bollywood cosecha de 1966; la canción se titula Jan Pehechan-Ho, y el intérprete es el inimitable Mohammed Rafi. Cinco minutos y pico de puro desmelene sixties con un toque exótico-naïve impagable, aires surferos dignos de Dick Dale y una bailarina epiléptica permanentemente al borde del colapso.



Jan Pehechan-Ho es, además, la canción que abre la película "Ghost World", basada en el cómic homónimo de Daniel Clowes. Si no recuerdo mal, las primeras imágenes del filme muestran a la protagonista (Thora Birch) imitando esta misma coreografía mientras ve Gumnaam en la tele de su habitación.


Osease, dos pequeños homenajes por el precio de uno. Hala.

(Por cierto, ¿alguien sabe dónde podría conseguir una máscara de batwoman? Tengo que hacer un regalo de San Valentín...)

domingo, febrero 04, 2007

Un día peculiar


Hoy es el único día del año en que no puedo celebrar mi no-cumpleaños. Para hacer más soportable una fecha tan poco festiva, me haré (les haré) un pequeño regalo en forma de canción (gracias a la cortesía de The Ladybug Transistor).



NOTA 1: La celebración del no-cumpleaños es una creación de Disney, no de Carroll.

NOTA 2: Parece que sale el sol. Salgo (¡salgan!) a disfrutar de la vida 1.0. Buen fin de semana a todos, tomen té con pastas y sean moderadamente felices.

miércoles, enero 31, 2007

Por fin: cartel del South Pop 2007

Lo había leído esta mañana en el periódico y no acababa de creérmelo: ¡Bonnie Prince Billy y Destroyer en el South Pop 2007! La página de Myspace de GreenUfos lo confirma. Aquí está el cartel del festival:


El pequeño gran oasis de la música indie en Sevilla va creciendo y consolidándose poco a poco. Enhorabuena a los organizadores. Allí estaremos...

Desde Tú nunca serás beatnik lo celebramos escuchando una de las más bellas canciones que se han escrito jamás (lo siento por la calidad de imagen y sonido, es lo que hay):

sábado, enero 27, 2007

Merry melodies

Unos cuantos apuntes musicales:

1) Antes que nada, una referencia a lo que escribí hacer un par de posts: la semana pasada, finalmente, bailé. Primero un poco de meneo de cabeza al ritmo de Nancy Sinatra, luego sacudidas de cadera con los Jackson 5, y después toneladas de funky, disco y todo eso que se mete en la etiqueta world groove. Aunque no se cumplieron mis peticiones, y eché en falta algo más de guitarras, no me puedo quejar. Apuntando en la lista de opciones dignas a la hora de mover el esqueleto en Sevilla city: sala Malandar (antigua Salamandra, luego Weekend).

Hoy no salgo, estoy con un catarro del quince. Pero eso no quita que haga mi petición imposible de la semana al dj imaginario: la coplilla en cuestión se llama You! Me! Dancing! y es obra de Los Campesinos!, un prometedor grupo procedente de Cardiff, cosa que más de uno habrá intuido por el nombre. (Advertencia: estribillo terriblemente adictivo)


2) La canción de Los Campesinos! la encontré en Forkcast, la nueva sección de Pitchfork: una más que interesante ración diaria de videos y mp3 para descargar. Entre otras cosas, me ha permitido comprobar que Arcade Fire y Andrew Bird parecen volver en plena forma este 2007; apuntado queda.

3) Antes de que se me olvide, y aunque la cosa ya tiene su tiempo, lo recojo aquí: probablemente ésta sea la mejor crítica de un disco que se haya hecho nunca. (Ojo: como dicen ahí, NSFW).

4) Por último, apuntando en la agenda, que luego se me pasa: Yann Tiersen vuelve a Sevilla tras su glorioso concierto del Maestranza de hace unos años; será el 3 de marzo en la sala Premium. Por otra parte, seguimos expectantes con el South Pop (28-31 de marzo). Por ahora sólo confirmados, que yo sepa, Ms. John Soda y Sybil Vane. Esperamos más, mucho más...

domingo, enero 21, 2007

Oiga, señor dj

Esta noche salgo. No conozco el plan, no sé dónde empezaremos ni dónde acabaremos, no sé que ocurrirá en medio. Sólo tengo prácticamente asegurada una cosa: pase lo que pase, no voy a bailar. Y no es porque no tenga ganas de mover la cadera, mover los pies: a veces, los sacos de patatas como yo también sentimos la necesidad de darle alguna utilidad a nuestras articulaciones, aparte de flexionarnos para sentarnos frente al ordenador. El problema es que el panorama musical que se presenta es asolador. Si las probabilidades de ir a un sitio con música son escasas, las probabilidades de que pongan música decente en el antro finalmente elegido son prácticamente nulas. Bienvenidos a la ciudad del flamenquito, el bisbaleo y el hipicostrismo galopante.

Y qué es música decente, se preguntarán ustedes (o no). Haré tres peticiones imposibles al hipotético dj:

1) Delorean - As time breaks off




Épica suburbana para la pista de baile. Soberbios. Esas imágenes aéreas de la ciudad expandiéndose por el campo me han tocado muy hondo (deformación profesional)...

2) Robots in disguise - La nuit



Oh, la nuit sans fin! ¡Gracias a desaparezca.net por el descubrimiento!

3) New Order - Temptation



La chica del video es Victoria Bergsman, ex de The Concretes.

¡Tristes tiempos estos que corren, que uno tiene que salir bailado de casa!

sábado, enero 06, 2007

We don't play guitars

We play the reacTable:


The reactable, is a state-of-the-art multi-user electro-acoustic music instrument with a tabletop tangible user interface. Several simultaneous performers share complete control over the instrument by moving physical artefacts on the table surface and constructing different audio topologies in a kind of tangible modular synthesizer or graspable flow-controlled programming language.

The reactable intends to be:

* collaborative: several performers (locally or remotely)
* intuitive: zero manual, zero instructions
* sonically challenging and interesting
* learnable and masterable (even for children)
* suitable for novices (installations) and advanced electronic musicians (concerts)


Basta de palabrería: la mejor forma de entender de qué va esto es verlo en acción (también en Youtube). (Visto en Next Nature; quizá esté abusando un poco de esta fuente, pero esto era imposible no postearlo...)

martes, enero 02, 2007

... y próspero año nuevo

¿Hola?

Dice ahí arriba que ha comenzado un nuevo año. ¿Están seguros? Esto se parece sospechosamente al año pasado.

Me he levantado escuchando la misma música que ayer. Viendo el mismo video:



Incluso he comido lo mismo que anoche.

Es todo tan 2006. Qué sentido tiene cambiar de año si todo sigue igual. Ahora podría copiar aquí un texto del Walden sobre la renovación espiritual, los ciclos de la vida y todo eso; pero estoy cansado, no tengo ninguna gana, y ni siquiera estoy demasiado de acuerdo con Thoreau. Ni en esto ni en casi ninguna otra cosa. Aunque quizá exagero.

Bueno. Está lo de las promesas y los buenos propósitos. Una tradición. Como siempre, el nuevo año trae ánimos renovados y brinda nuevas oportunidades para el fracaso y la decepción.

Repasemos las tareas pendientes para 2007:

- No faltar más de un mes seguido a las clases de inglés.

- Escribir un best-seller de temática histórico-esotérica con elementos de polémica casposo-católica, y mandar al carajo la universidad.

- Comprar (un año después de la catástrofe) un nuevo tocadiscos.

Con respecto al blog:

- Comenzar una serie de minipodcasts. Una idea + 2-3 canciones + 1 texto breve + invitados de excepción + ...

- Leer el tarot a los amigos y lectores que lo soliciten (probablemente el primer tarot blogístico de la internés). Servicio totalmente gratuito, en principio.

- Retomar aquella idea de la "colección de aire" (o "breve catálogo de desapariciones literarias"), iniciada en la difunta y ya lejana Insula dulcamara.

- Convertir el blog en soporte de un fanzine (o algo así) descargable y autoeditable (y, probablemente, algo autista).

Hay más cosas, evidentemente, pero no las escribo porque son demasiado serias y temo que no se cumplan. Con respecto a lo que he escrito, me conformo con alcanzar siquiera uno de los objetivos expuestos. Aún así, me temo que apunto demasiado alto. Un año más.

Veremos.

De momento el año comienza sonando bien. Aunque sea la misma música que ayer. Es algo.

sábado, diciembre 16, 2006

El futuro era ayer

A estas alturas de siglo ya deberíamos andar todos por ahí embutidos en pijamas ajustados de colores chillones, disparando pistolas láser y conduciendo coches voladores.

Pero no.

El futuro no ha llegado. No se dejen engañar: nos han dado gato por liebre. ¿Quién necesitaba un ipod, un móvil con videocámara, un home cinema? Trastos inútiles, que nadie en su sano juicio compraría. Lo único que pedíamos era poder teletransportarnos a la otra punta del universo, contactar con gente exótica procedente de otros planetas, tener amigos (o enemigos) robots; qué menos que poder perdernos en algún suburbio asqueroso, entrar en un antro oscuro con un letrero de neón en japonés y pedir que nos hagan un ciberimplante para fardar delante de los amigos o sorprender a la parienta. No era tan difícil.

Empezamos a sentir nostalgia por cosas que nunca pasaron. Había muchos tipos de futuros posibles que, por un motivo u otro, no llegaron a cuajar (ni parece que lo vayan a hacer nunca), y que aún así (o precisamente por ello) nos resultan absolutamente entrañables: futuros eróticofestivos, futuros ye-ye, futuros terroríficos, futuros realmente inefables.

Hay quien parece que intenta reinventar alguno de esos futuros abortados, al menos en lo musical. O esa es la idea que me sugieren poderosamente algunos grupos, algunas canciones. Veo el video de "Supervitesse" de Mahogany, y me transporto automáticamente a un pasado reciente en el cual el futuro pintaba mucho mejor: más elegante, más limpio, más sixties.



Otro ejemplo: "Playgirl", de Ladytron: (maravilloso) abuso del sintetizador, motivos sesentones, algo de arqueología informática y unos enormes ojos azules.



Y, por último, "Come on, let's go" de Broadcast. Queda confirmado: el futuro es frío y aséptico; la gente, seria y distante; las miradas, perdidas, alienadas. Por supuesto, todo en blanco y negro y con interferencias. Nos gusta que sea así (nos hubiera gustado que fuera así). O a lo mejor es simplemente que Trish Keenan, tan adorable, con esa voz. Sí, quizá sea eso.